EL PROYECTO

La Memoria del Vino es un proyecto de divulgación y digitalización de la memoria generacional. Considerada como parte del patrimonio cultural, la memoria oral transmite conocimiento y es elemento de conexión para mantener viva la cultura colectiva del vino.

LEGADO INMATERIAL

La diversidad del patrimonio inmaterial y su expresión a través de la experiencia oral. Un legado que consideramos un tesoro humano. La diversidad de tradiciones, expresiones culturales, experiencias, trabajos y rutinas que han marcado el pasado de las personas.
Una cultura del vino que se mantiene a través de la memoria de sus protagonistas.

EL PODER DE LA PALABRA

El proyecto se basa en el poder de la palabra, las expresiones, acentos, un vocabulario técnico o aprendido, haciéndolo propio y, en muchos casos, perdido o de escaso uso.

La palabra está representada en una terminología propia de cada pueblo y  vinculada directamente a las labores del campo o elaboración en bodega.

Son costumbres ancestrales que provienen de la experiencia y el conocimiento de generaciones anteriores, de padres, abuelos o tatarabuelos. Las canciones populares o refranes también forman parte de la memoria oral.

Historia oral

Reconstruir historias del pasado para nuestro futuro. El método de trabajo para construir una historia oral es la entrevista directa.
Al trabajo de campo se le suma la digitalización sobre voz para su conservación y mayor alcance divulgativo.

Ámbito temático

Los contenidos de la memoria oral son de naturaleza antropológica, etnológica, sociológica y técnica propia del sector vitícola y agrícola. Usos, costumbres, cultura del vino local, bodegas familiares, comercio, fiestas populares, tareas del campo, estructura y organización de la propiedad, vínculos sociales o economía familiar.

El ámbito rural, la pequeña y mediana propiedad, el cultivo de la viña y la elaboración del vino es el eje que vertebrará el contenido de La Memoria del Vino.

LA MEMORIA DEL VINO

Poner en valor el patrimonio vitícola, geográfico, cultural y humano. El proyecto se basa en la recopilación y transmisión de la memoria oral a través de grabaciones sonoras de personas de avanza edad que se han dedicado a la viticultura y elaboración de vino para construir relatos de sus vivencias.  

La Memoria del Vino es la transmisión del valor inmaterial del vino bajo el eje de la identidad, patrimonio y memoria oral. El objetivo es crear un fondo documental, sonoro y digitalizado sobre patrimonio, historia y personas para su divulgación y transmisión a nuevas generaciones.

Desde Fundación Cultura Líquida queremos recopilar un patrimonio inmaterial en formato digital, sostenible, accesible y de manera continuada para futuras acciones divulgativas, sociales, publicaciones… de la cultura local y rural del vino.

El proyecto “La Memoria del Vino” se ampara en una actuación bajo la premisa de la consideración de la memoria oral como patrimonio cultural, y en la conservación preventiva, difusión y educación en el sector sobre este legado cultural.

La conservación de este frágil patrimonio forma parte del proyecto “La Memoria del Vino” cuyo objetivo también es la viabilidad y optimización de su potencial para el desarrollo sostenible del conocimiento histórico de un delicado patrimonio vivo.

Últimos podcast

Miguel Otero (1944). Fuentenebro, Burgos
Recuerda que a los 8 años iba a vendimiar con los carros después del toque de campana de la iglesia del pueblo.  Su vida ha estado dedicada al campo, la viña, el ganado, el cereal…a lo que había para ganarse la vida. Nos habla de cómo funcionaban los lagares comunales, de los arrieros que venían a comprar vino, de la viticultura local, del esplendor de Fuentenebro y del cambio en las últimas décadas.  

Víctor Iglesias. Quintanilla de Arriba, Valladolid
Nos encontramos con Víctor en el ayuntamiento de su pueblo, junto a Tomás Madrazo, el alcalde de Quintanilla de Arriba. Se ha dedicado a la viña desde pequeño y sus recuerdos son pura sociología del vino. Alegre y divertido, su relato ya es parte de la historia local. Nos recitó un poema y hasta cantó una canción popular.  Sigue haciendo vino de unas “viñejas” que tiene.

Ricardo Vázquez Collazo. San Clodio. Ribeiro
Ricardo nació en 1950 y fue la primera persona en trabajar las fincas de Meín hace 35 años. De la zona recuerda el castillo de Valgarreiros, que está al lado de la bodega, porque era un lugar de juego y estaba todo en ruinas, la relevancia histórica de sus viñedos y los últimos monjes que habitaron el monasterio de San Clodio. Nos cuenta cómo poco a poco fueron plantando variedades locales en Meín y, sobre todo, su aprendizaje con la gente mayor de la zona.

Cipriano Fernández. San Martín de Valdeiglesias, Madrid
A Cipriano le llaman “el Arús”. Nació en 1932. Fue criado y casado en San Martín de Valdeiglesias (Madrid), como sus padres, un labrador y una costurera. Trabajó como ganadero, oficio con el que recorrió todas las dehesas y montes del entorno. Araba las viñas de los vecinos que le pagaban la huebra y también tuvo las suyas propias, que dejó a sus hijos. Con el recuerdo de su mochila de cuero y sus largos días en el campo, nos cuenta cómo fue su vida.

Isabel Gozalo y Marcos Llorente. Nieve, Segovia
Ambos nacieron en Nieva. Isabel en 1938 y Marcos en 1935. Llevan casi 60 años casados y nos recuerdan una infancia marcada por las vendimias y una vida dedicada al campo. Los padres, abuelos y tatarabuelos de Marcos e Isabel también eran de Nieva y tuvieron majuelos porque se dedicaron siempre a la agricultura y a la viña. Han vivido en la misma casa de Nieva desde que se casaron. Su memoria forma parte de la historia de la cultura del vino en Nieva.

Marcos de Miguel. Fuentenebro, Burgos
Su padre falleció durante la vendimia de 1965. Su vida transcurrió entre viñas, unas pocas ovejas y vacas, y dos borricos.  También trabajó como jornalero y en el molino de la cercana explotación minera de Aguacae, de las que nos cuenta las pésimas condiciones laborales de la época. Aunque las minas llevan décadas cerradas, la mica, el cuarzo y el feldespato también son parte de la historia de Fuentenebro.

 Pedro de Dios. Canalejas de Peñafiel, Valladolid
A los 14 años quiso dejar de estudiar para dedicarse al campo. Una vida intensa que nos relata con detalle, como el recuerdo de ver a su abuelo bajando los cubanillos por la ladera hasta el carro, salir de la escuela e ir a coger palos, a escardar o ver cómo su madre trenzaba las mostelas. Un vida con  momentos duros como los años 60 con la “agricultura de azadón” y los cambios sociales: el éxodo rural, el cooperativismo, la mecanización del campo…Ya jubilado, trata de imaginarse el futuro. Pedro sigue yendo al campo y escribe, otra de sus aficiones.

Santiago Redondo, viticultor en Peñafiel, Valladolid
Entrevistamos a Santiago Redondo en una edificación a pie de viña de unos 150 años que perteneció a su padre y a su abuelo. Nació en Peñafiel en el año 1955 y desde muy pequeño ya le llevaban a los majuelos. Lo que más le gustaba era podar y donde más se divertía era en la vendimia. Su abuelo fue cachicán y sus padres tenían una pequeña viña, aunque también trabajaban para otras personas. Nos cuenta su primer pago como jornalero y el porqué la gente abandonó el viñedo.

El tirantes

Francisco Javier Sánchez de Nicolás | Viticultor en Santiuste de San Juan Baustista, Segovia 
Francisco Javier (1946) nació y se crio en Santiuste de San Juan Bautista, pequeño pueblo de Segovia, en el año 1946. Salió de la escuela con 13 años y desde entonces ha estado siempre vinculado a la agricultura. Su abuelo y su padre le enseñaron a atender la labranza, a cavar y a podar las cepas viejas  de verdejo. Aún sigue haciendo la poda con tijeras tradicionales. Quedamos con él en el bar del pueblo para que nos cuente algunos de sus recuerdos.

Begoña López Narro | Museo del Vino de Fuentenebro, Burgos 
Su padre llegó a Fuentenebro (Burgos) desde Carmena (Toledo) para trabajar en la mina. En la actualidad,  ella es la propietaria del Museo del Vino de Fuentenebro, cinco bodegas subterráneas unidas y excavadas a mano hace más de 200 años, un proyecto que ha tardado muchos años en desarrollar.  Además, regenta el restaurante “El rincón del pasado” desde hace más de 15 años. Hacemos una visita al museo con Begoña, gran conocedora de la cultura e historia del pueblo burgalés. 

Roberto Lázaro | viticultor en Mélida, Valladolid 
Comenzó a trabajar en la viña a los 14 años, cuando terminó el colegio. Nos cuenta que tuvo suerte porque muchos no pudieron estudiar y que siempre le gustó el campo, aunque las labores fueran duras. Su madre Vicenta era de Castrillo de Duero y su padre Antolín era de Mélida, quien trabajaba la viña y el cereal. Recuerda que tuvieron el primer tractor que entró en el pueblo y cómo ha cambiado el trabajo en el campo, la vida cotidiana y las relaciones humanas. 

Rufino Lerma Huertas | viticultor en Peñafiel Valladolid 
Rufino nació en 1945 y sigue viviendo en su mismo barrio de Peñafiel (Valladolid). Siempre le ha gustado la viña y sus primeros recuerdos son de la infancia. Esta es su historia.

Alberto Benito y Soledad Pecharromán | viticultores en Fuentenebro, Burgos
Alberto Benito Mayor, viticultor de Fuentenebro, falleció unas semanas después de esta entrevista. Con él y su mujer Soledad estuvimos conversando y recordando parte de su vida, un legado sonoro que ahora compartimos

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